César Correa Barros
Don Cesar Correa Barros, séptimo de los nueve hijos del Senador Ulises Alcibiades Correa, y de Doña Dolores del Carmen Barros de Correa, nació en el fundo familiar en Yerbas Buenas. Fue bautizado en la Capilla de la Santa Cruz de Abranquil de la Diócesis de Linares.
Cursó sus estudios en el Liceo de Talca, en la Escuela Naval Arturo Prat, y en la Academia Diplomática Andrés Bello.
Luego ingresó al Servicio Exterior de la Cancillería, concretando en la diplomacia su profunda e innata vocación por el servicio público y su entrañable amor por Chile, en una larga carrera de 32 años, por la cual conservó un gran afecto muy especialmente, por la Dirección de Protocolo y por su rol redactando las Cartas de Servicio.
Sentía gran admiración por su Madre Patria y sus pensadores como José Ortega y Gasset, y por Francia y su cultura, principalmente por sus grandes escritores como Victor Hugo.
En el extranjero, llegó a representar a Chile como diplomático en los Consulados Generales, Delegaciones y Embajadas en Paris- Francia, Lima- Perú, Asunción – Paraguay, Ginebra – Suiza, Zürich- Suiza, Filadelfia- EEUU, Beirut-El Líbano,Ottawa- Canadá, Ciudad de Panamá – Panamá, Teheran- Irán y Madrid- España, siendo condecorado o diplomado en todos ellos: una rica trayectoria diplomática, de la cual la familia conserva una amplia colección de fotografías de gran interés histórico.
En estas tan diversas destinaciones y cumpliendo con sus responsabilidades representando a Chile junto a Embajadores como el historiador y escritor Don Sergio Fernández Larraín, Don Juan Irarrázaval Rojas, y Don Juan Bautista Rosetti, y siendo Ministros de RREE entre otros Don Germán Vergara Donoso, Don Gabriel Valdés Subercaseaux, y Don Hernán Cubillos Sallato quién lo condecoró al cumplir 30 años de servicio.
Conoció a Jefes de Estado y dignatarios como el Sha de Irán Reza Pahlavi, el General Francisco Franco, el Primer Ministro del Canadá Pierre Trudeau, el Senador Edward (Ted) Kennedy, el Gobernador del Canadá Lord Kitchener, primo de la Reina Isabel II de Inglaterra, además de a altos dignatarios eclesiásticos como el posteriormente Generalísimo de la Compañía de Jesús Pedro Arrupe, el Cardenal Renato Rafaelle Martino actual Presidente del Pontificio Consejo Justicia y Paz y Presidente de Consejo Pontificio para los Migrantes y también a quién sería luego San José Maria Escrivá de Balaguer y Albás – cuando oficiaba como sacerdote en Madrid. Incluso intercambió correspondencia epistolar con San Pío de Pietrelcina. importantes personajes como Saddrudin Aga Khan, Gunther Sachs, los miembros de la familia Dupont, y actores como Yul Brinner, Omar Sharif , Merle Oberon, Walter Pigeon, Sofía Loren, etc
En conjunto con su esposa Ma Cecilia Parker de Correa, quien lo secundó durante toda su larga carrera, estableció en todas estas destinaciones, sinceras y sólidas relaciones de amistad que conservó hasta los últimos días de su vida.
Sin embargo, y a pesar de frecuentar las más importante élites internacionales, se caracterizó siempre por su sencillez y amabilidad con todos aquellos con quienes trataba, independientemente de su cuna e influencia, rasgo fundado en su profunda conciencia social.
Ocurrido su fallecimiento se recibieron una innumerable cantidad de manifestaciones de afecto de todos los países en que vivió, al igual que de Londres, Washington, Nueva York, Roma, Argentina, y Singapur. Desde Chile, se han recibido las condolencias de importantes autoridades: del Ministro de RREE, del Subsecretario de RREE, del Director de Ceremonial y Protocolo, de los Senadores de la República Don Marco Cariola Barroilhet y de su señora Doña Mónica Cubillos de Cariola y de Don Gabriel Valdés Subercaseaux y Doña Sylvia Soublette de Valdés., además de Instituciones y Embajadas, en especial de la Embajadora de Francia y miembros de dicha cancillería y de todas las instituciones chileno- francesas.
Se le despidió en la Parroquia del Sagrado Corazón de Jesús de Providencia en Av. El Bosque el Martes 14 de Marzo, posteriormente al responso en la Capilla, con una Misa celebrada por el RP Pedro García Castelblanco, en representación de S.E.R. Monseñor Aldo Cavalli, Nuncio Apostólico de SS Benedicto XVI, el RP Eugenio de la Fuente Lira, y el RP Francisco J. Errázuriz Huneeus.
En la Misa , acompañando a la familia, estuvieron presentes un selecto grupo de amistades del ámbito de la diplomacia y la cultura. Entre estos se observaba a la Archiduquesa Alexandra de Habsburgo y Lorena, a los Embajadores Don Mariano Fontecilla de Santiago Concha Marqués de Casa Concha, Don Pablo Valdés Phillips y señora, Doña Esther Saavedra de Trucco, al historiador Isidoro Vásquez de Acuña Marqués del Postigo, al profesor Gastón Soublette, a los diplomáticos José Luis León L., Héctor Correa Walker, a amigos y compañeros de labores de la Cancillería , y muchas otras distinguidas amistades de larga data.
El templo, muy iluminado, estaba íntegramente decorado con rosas blancas y la ceremonia fue realzada por un coro de Ex Alumnas de l’ Alliance française y por el coro lírico Sybellius.
Don Cesar Correa Barros deja a su esposa y cuatro hijos, Isabel Margarita, María Carolina, Alejandro Pío, y César, quienes se desempeñan profesionalmente tanto en Chile como en el extranjero, y en campos tan diversos como la filantropía, las artes, la docencia, la economía y la arquitectura.
Con motivo de su fallecimiento, su familia, muy especialmente su esposa Ma Cecilia Parker R. de Correa, hijos y nietas agradecen todas las expresiones de apoyo y afecto recibidas, las coronas de caridad y de flores, muy especialmente la presencia durante el Oficio Religioso, y las oraciones de tantísimas amistades, sacerdotes y congregaciones, de Monseñor Luis Eugenio Silva y Ministros de Comunión de la Parroquia Santa Elena, de los Monasterios de la Visitación, Monasterio Benedictino de Santo Domingo de Silos, Padres Capuchinos de Santiago de Chile y Padres Capuchinos de San Giovanni Rotondo, Carmelitas Descalzas de Auco, Sacerdotes de la Compañía de Jesús, del RP Jorge Carrillo L.C., y de tantísimas otras personas que con infinita generosidad y delicadeza acompañaron esta sentida despedida.


